Bienvenidos al blog de la readvolution

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viernes, 22 de abril de 2011

¿Qué leer y en qué orden?


No muy a menudo, pero sí algunas veces, me han pedido lectores asesoramiento sobre qué leer y en qué orden.
Yo entiendo la lectura como una fuente de disfrute, así que aunque la obra sea excelente, si no me aporta nada, no me enseña, no me transforma, para mí no sirve. Y esta norma es personal aunque no intransferible. Cada cual debe crear su modelo y su sistema de lectura a medida. No valen las normas estándar. Y menos en un mundo tan vasto y rico como la literatura. Jamás confundo el me gusta con el es bueno ni el no me gusta con es malo. Admiro la destreza o la elegancia de escritores/as que no me gustan como lectora. Cuando ocurre esto, rara vez vuelvo a frecuentarlos. Y esta actitud, en ocasiones, lo admito, es un error. Si hubiera empezado la lectura de Thomas Mann por La montaña mágica, tal vez nunca hubiera leído Los Bundenbrook o Muerte en Venecia. Pero la casualidad quiso que me intrigara más el apellido de la saga alemana.
A medida que añado paginas de lectura a mi vida crece mi respeto hacia los escritores. Pero el tiempo es limitado y hay que seleccionar. De mi arbitraria lista (subrayo arbitraria porque es mía no porque carezca de criterios que los tiene) se caen todos los temas que no me interesan por muy buen escritos que estén (huyo como de la peste de la guerra civil española, la recreación de bajos fondos poblados de héroes perdedores, el paquete negro nórdico, las novelas chick list, los asesinos en serie, los enigmas templarios, las novelas de tesis, los panfletos...) y escritores cuya obra no me resulta atractiva: véase Bukowski, Thomas Bernhard, Jonathan Littell, Ian Rankin, Gioconda Belli, Doris Lessing...
Así que si alguien me pide consejo le hago un perfil lector basado en preferencias temáticas, sobre autores, filias y fobias, hábitos, tiempo dedicado a leer, intereses y luego le aconsejo títulos más que autores. Pero, ojo, no me guío por mis gustos sino por los del lector. En cuanto al orden, no creo que exista ninguno que no sea aleatorio o caprichoso. El mío es personal: si leo a Onetti y en él menciona a Eça de Queiroz, lo leo y luego sigo con Mi barón rampante y del árbol salto a Nada; angustiada por el mensaje nihilista de la escritora danesa, me dirijo al alegre ambiente british de Flora Poste y sus artistas. Enseguida quiero saber Cuánta tierra necesita un hombre y leo a Tolstoi, para más tarde sumergirme en el Caos calmo y finalmente sellar la reconciliación nórdica y disfrutar de Salir a robar caballos.

Como consejos generales diría:

-Lee libros que te hagan más feliz (aunque te caiga lagrimones como puños mientras los lees o sufras lo indecible.)

-Lee a los clásicos porque son sencillamente maravillosos

-Abusa de lo que te gusta y piensa que el tiempo es tuyo no del crítico de turno

-Desecha los cánones restrictivos y construye el tuyo con tus propios criterios

-Salta de un libro a otro sin miedo

-Conoce mundo. La literatura no se para en lenguas.

-Pregunta a tu librero/a y coméntale en tu próxima visita si ha acertado o no

-Hazte socio de una biblioteca

-Diviértete con tus propias extravagancias: "este mes sólo leeré novelas de un autor que empiece por la S".

-Forma un club de lectura con tus amigos lectores

-Empieza un blog literario y pide a tus lectores consejo sobre qué leer

-Sé autentico/a y no trates de ser quién no eres

-No tengas miedo a las secciones de la libreria e investiga. La literatura no es solo novela.

-Regala libros que has leído y te han gustado

-Deja tu lista de preferencias lectoras en tu librería y pide a familiares y amigos que te regalen libros.

-Ayuda a tus autores favoritos difundiendo su trabajo. El arte está en ellos, aunque nosotros seamos su instrumento.

-Celebra el día del libro: 23 de abril porque es tu festividad

-Compra libros para ti y luego suéltalos si quieres más espacio

-No permitas que la excusa de falta de tiempo acabe con una de las mayores fuentes de felicidad en tu vida.

-Asimila este mensaje: no estás solo mientras haya un libro en el mundo

-Práctica la avaricia lectora: más es más y menos es menos (a menos que elijas mal)

-Descubre tesoros por ti mismo/a. Se convertirá en un vicio.

-Nunca te hagas librero, pero si pese a mi advertencia perpetras el disparate, enhorabuena, ésta es la profesión menos romántica del mundo y la más bonita cuando se vive.



10 comentarios:

Elena Rius dijo...

Me ha encantado tu decálogo (aunque tus consejos sean más de 10). Me doy cuenta de que ya lo venga aplicando en mayor o menor medida, y eso me hace feliz. ¡Buenas lecturas!

Compañía de Libros dijo...

Elena más que decálogo es una cascada desbordada de reflexiones. Me alegro que te haya gustado y sobre todo que lo practiques. Feliz día del libro

loquemeahorro dijo...

No puedo estar más de acuerdo, algunas cosas creía que no las pensaba nadie más como la "liberación" de libros, o que paso de cualquier libro del que quiero pasar en ese momento.

Y lo de que nunca estás solo, los clásicos, que hay que escoger y que da igual lo virtuoso que sea un escritor con el lenguaje, si a mí no me dice nada... hay tanto en el mundo para leer.

Ah, tengo una edición de "Sentido y sensibilidad" con una "cosa" en la portada (que yo creía que era una pegatina) que pone "Chick Lit"

Estoy por quitarlo con un cutter!!

pd. Pero nórdicos sí leo (alguno)

Compañía de Libros dijo...

Loque: nórdicos yo también leo porque me gustan mucho, pero estoy harta de paquetes y de imprescindibles. ¿Para quién? Cuando me cuentan eso de imprescindible me doy una vuelta por San Amaro, que es el cementerio de Coruña y veo cuántos imprescindibles descansan en paz. Esta práctica es de lo más recomendable. Así que Carpe Diem también para los libros y para las mezclas imposibles. Que me apetece Mujercitas, pues estupendo y luego la ferocidad de Coetze, pues bueno también...

oesido dijo...

Hace poco leí una novela (no sé si era En nadar dos pájaros de Flan O´Brien) en la que un personaje solamente leía libros de tapas verdes. Y decía el narrador que ésto le había ocasionado ciertas lagunas en su formación intelectual ... Bueno pues era un criterio tan bueno como cualquier otro. Leox, un bloguero que trabaja en una biblioteca chilena cuenta en su blog (Devolución y préstamo) como una lectora solo lee libros de autores cuyo apellido empiece por la letra B. Cada uno tiene sus manías. Yo por ejemplo jamás leería un libro escrito por alguien que se llamase Laureano Cardeñosa Fresnedoso. Sí, ya sé, que ésto me limita un poco, pero uno es muy suyo. Besitos.

Compañía de Libros dijo...

¿Laureano Cardeñosa? Bueno, ciertamente no promete. Peor aún que el nombre del autor es el de los personajes. Cuando te tropiezas con uno o una cuyo nombre te parece desacertado, ¡Ay, entonces, casi que no me concentro! Y me pregunto en qué estarían pensando para buscarle un nombre tan desacertado, si es que no le va nada. ¡Cuántas manías!

JuanRa Diablo dijo...

Muy grandes estos consejos que das. Son muy ciertos y algunos de ellos divertidos, aunque quizás no los terminen de entender los que no han descubierto todavía el verdadero placer de la lectura.

Un saludo

bibliobulimica dijo...

me ha encantado esta entrada...soberbia...voy a mandarle el enlace de ella a un amigo que ha comenzado con un club de lectura para la compañía en la que trabaja.
Un beso,
Ale.

Compañía de Libros dijo...

Ale, hace tiempo elaboré una guia de cómo crear un club de lectura. Si tu amigo necesita orientación estaré encantada de compartirla con él. Gracias por tus cariñosos comentarios.

Anónimo dijo...

Me encantaron los consejos, espero no te moleste si los tomo prestados para divulgarlos!
Marisa Peña
Biblioteca Juan Francisco Ibarra
25 de Mayo- Buenos Aires
Argentina
bibliotecaibarra@yahoo.com.ar