Bienvenidos al blog de la readvolution

Bienvenidos al blog de la readvolution

martes, 14 de septiembre de 2010

La gran literatura: a propósito de Anna Karerina


"La gente del ambiente en que Vronsky se movía suele dividir a las personas en dos clases: la primera está compuesta por necios, imbéciles y ridículos, que imaginan que los esposos deben ser fieles a sus esposas, las jóvenes puras, las casadas honorables, los hombres decididos, firmes y dueños de sí. Estos estúpidos opinan que hay que educar a los hijos, ganarse la vida, pagar las deudas y cometer otras tonterías por el estilo. La segunda clase, a la que los tipos del mundo de Vronsky se evanecen de pertenecer, sólo da valor a la elegancia, la generosidad, la audacia y el buen humor, entregándose sin recato a sus pasiones y burlándose de todo lo demás".
Este extracto de Anna Karerina sirve al narrador omnisciente para hacer sus juicios morales y definir a Vronsky sin que el lector pueda albergar algún tipo de dudas sobre su propósito. En otra parte del libro, cuando Kitty, enferma de mal de amores, recibe la visita del doctor, Tolstoi regala otra perla maravillosa: "Después de un atento examen de la enferma, confusa y aturdida, el célebre médico se lavó escrupulosamente las manos y salió al salón, donde le esperaba el Príncipe, quien le escuchó tosiendo con aire grave. El príncipe como hombre ya de edad, que no era necio y no había estado nunca enfermo, no creía en la medicina y se sentía irritado ante aquella comedia, ya que era quizá el único que adivinaba la causa de la enfermedad de Kitty. "Este admirable charlatán sería capaz hasta de espantar la caza", pensaba, expresando con aquellos términos de viejo cazador su opinión sobre el diagnóstico del médico". Por su parte, el doctor disimulaba con dificultad su desdén hacia el viejo aristócrata. Siendo la princesa la verdadera dueña de la casa, apenas se dignaba a dirigirle la palabra, y sólo ante ella se proponía derramar las perlas de sus conocimientos".
Reconozco que los mejores perfiles médicos los encontramos en la obra de Chejov, quien por otra parte era de la profesión, sin embargo, ese tono irónico-cómico que aparece en Tolstoi me hace sonreír cada poco.
Releo Anna Karerina con enorme placer y me confirmo en la teoría de que la literatura tiene que servir para el mejor conocimiento del ser humano.
Si no habéis leído este espléndido libro os envidio de todo corazón. Yo ya no puedo leer con aquella inocencia con que lo leí la primera vez pero a cambio he vivido más y entiendo mejor cada una de sus páginas.

10 comentarios:

loquemeahorro dijo...

Es la segunda reseña que me encuentro en el mismo día, lo que demuestra que es un libro de plena actualidad.

Como amante de la literatura del XIX me da vergüenza no haberla leído.

Por cierto ¿Conoces Cecilia Valdés? Lo acabo de terminar, ha sido un auténtido descubrimiento (para mí, que soy una ignorante, vamos)

Compañía de Libros dijo...

Loque, Ana Karerina es un regalo. Personalmente me gusta más que Guerra y paz. Y no sientas ninguna vergüenza por no haberla leído, al contrario eres muy afortunada. Sobre el comentario que haces de la ignorancia me gustaría subrayar que todos lo somos. Nadie es sabio aunque algunas personas se cultivan más que otras, eso sí que es cierto. En cuanto a Cecilia Valdes, sí la he leído. Tuve una época muy cubana y leí unos tochos genuinos, entre ellos la guerra de cuba de Hugh Thomas. No sé qué me pasó...
Es una novela maravillosa sobre todo las partes referidas a la vida de los esclavos domésticos. Me encantaban las conversaciones, las costumbre, los paseos, la descripción de la casa y por supuesto la inolvidable Cecilia, mi tocaya. Me alegro que la leyeras y la recomiendes.

Adela dijo...

Pues,vaya sorpresa, vengo a apoyarte con la proposición de Anna Karénina y me encuentro a Loque hablando de Cecilia Valdés...¿qué punto de contacto habrá encontrado inconcientemente?
Bella entrada.
Saludos
AD.

Compañía de Libros dijo...

Adela ¿qué relación encuentras tú entre una y otra novela? Me pica la curiosidad. Y gracias por tu comentario.

bibliobulimica dijo...

Soy de las afortunadas que aun tienen que descubrir este libro...espero que no pase mucho
Un abrazo

Molin y Molinette dijo...

Recuerdo el disfrute,
y de que el libro no terminase, pero... Annita, Annita,menuda melona eras! con tantos celos y dudas...

Compañía de Libros dijo...

Nabokov en su "curso de literatura rusa" publicado por ediciones B en bolsillo hace un maravilloso análisis de Anna Karerina, cuya lectura entusiasmará a los karerianos. Para Nabokov, Tolstoi es el mejor novelista ruso de todos los tiempos. La agudeza de los comentarios del autor de Lolita me han dejado muy sorprendida.

loquemeahorro dijo...

Bueno, ya está.
Ya me la he terminado.
Ya ha pasado.
Se acabó.

No sé si con esto reproduzco pálidamente la impresión que me ha causado, y como llevo días pensando "Me he acabado Anna Karénina".

Me siento como si hubiera vivido un gran amor y ahora tuviera miedo de que cualquier otro se quedara pequeño en comparación.

Me hubiera encantado participar en ese club literario, necesito hablar del libro, y casi nadie parece que lo haya leído (de mi entorno "físico").

Por ejemplo, me ha sorprendido mucho que la protagonista no sea Anna, sino más bien todo lo que la rodea y que más que ella, es protagonista Lievin, el alter ego de Tolstoi, y sus muchas dudas bienintencionadas.

También me gustaría mucho hablar de su sentido del humor, como la sesión espiritista con el "se ha dormido" y... no sé, son tantas cosas.

Compañía de Libros dijo...

Loque: Te habría encantado asistir a nuestro club de lectura sobre Anna Karerina, salieron un montón de asuntos y disfrutamos mucho hablando de los personajes. También se habló de cuál es el tema de Anna Karerinna y tuvimos claro que es una novela social. Si te fijas hay otros personajes adúlteros, incluso mujeres casadas, sin embargo ninguna sufre el estigma de Anna porque ella está enamorada y no quiere un lío y ni siquiera lleva el asunto con discreción. ¡Qué gran diferencia con Oblonssky y el primer capítulo de la novela!
En cuanto al humor, desde luego que hay perlas maravillosas en la novela. La que tú citas es una pero yo me sonreía de oreja a oreja con las descripciones de Tolstoi en el balneario, con su acendrada ironía. Es increíble como describe el cuadro de los huéspedes, las visitas al pintor, el entontamiento de Kitty con el dúo lalala de la vieja altiva y la huérfana inocente y magnánima.
Pero hija alégrate por todo lo que nos queda por leer... Es tanto. Yo ahora voy a releer La Dama de Blanco de Wilkie Collins, que leí en su día y me encantó. El autor está considerado como el padre de la novela de intriga de la historia. Su obra La piedra lunar es una joya por el empleo del punto de vista. Y aunque me acuerdo vagamente del argumento, me acuerdo aún más de que disfruté como una enana con su lectura. Así que allá voy yo. Un saludo y buenas lecturas. (Anímate con Los Buddenbrook si no le has hincado ya el diente. Merece la pena).

loquemeahorro dijo...

Es verdad, el contraste entre el adulterio sin la más mínima consecuencia de su hermano (la única que tiene que temer por su futuro es precisamente su mujer) y el dramón de Anna, es increíble.

Por cierto, qué bien entiendo a Anna en los últimos capítulos, y a final, incluso entiendo a Vronsky a pesar de resultarme deleznable en un principio.

La galería que han en el balneario es pavorosa, la huerfanita da pena (aunque resulta cargante), la bruja-religiosa, da hasta miedo.

Oye, el asunto de Kiti cuando quiere ser una santa en vida, con el pintor ¿no te recuerda a los problemas de Viridiana?

Bueno, es casi imposible parar en algún momento.

Leí La Dama de Blanco hará unos 3 años y me gustó mucho, mucho, La Piedra Lunar la tengo pendiente, como otro del mismo autor que incluso tengo en casa.

Los Bruddenbock, otro libro que tengo en la recámara (mental).